Cómo realizar el reprocesamiento de endoscopio flexible de forma segura
El reprocesamiento de endoscopio flexible es uno de los flujos más críticos para la prevención de infecciones asociadas a la atención de la salud (IAAS).
Entre ellos, el duodenoscopio —utilizado en procedimientos como la CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica)— ha ganado atención en los últimos años debido a la complejidad de su diseño y al elevado riesgo de contaminación cuando el reprocesamiento no se sigue rigurosamente1.
Los endoscopios flexibles poseen canales internos largos, válvulas, cepillos, puertos y geometrías complejas, características que dificultan la limpieza e incrementan la probabilidad de retención de fluidos y materia orgánica1. Si estas estructuras no se limpian, desinfectan y secan completamente, los residuos microscópicos pueden permanecer y representar un riesgo para el siguiente paciente1.
Para garantizar la seguridad y prevenir infecciones, los CDC establecen siete etapas críticas para el reprocesamiento de endoscopios flexibles.