Cáncer colorrectal: cómo garantizar más seguridad en los exámenes de colonoscopia
El cáncer colorrectal es uno de los tumores más prevalentes en el mundo y también uno de los más prevenibles cuando se diagnostica precozmente.
La colonoscopia desempeña un papel central en esta detección, permitiendo identificar pólipos, monitorear síntomas e intervenir antes de que las lesiones evolucionen.
Sin embargo, tan importante como realizar el examen es garantizar que se lleve a cabo en condiciones seguras. Los endoscopios flexibles, cuando no se reprocesan de forma estandarizada y eficaz, pueden representar un riesgo elevado de Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS). Por ello, los centros diagnósticos y servicios de endoscopia necesitan adoptar prácticas rigurosas de reprocesamiento, con el uso de tecnologías que aseguren limpieza, desinfección y esterilidad reproducibles.
A continuación, entienda los factores de riesgo del cáncer colorrectal, la importancia del tamizaje por colonoscopia y cómo la automatización del reprocesamiento de los endoscopios contribuye a una atención más segura.
¿Qué es el cáncer colorrectal?
El cáncer colorrectal es un tipo de tumor que se inicia en el colon o en el recto, partes del sistema digestivo. Generalmente, comienza con el crecimiento de pólipos en la pared interna del colon o del recto, los cuales pueden transformarse en cáncer a lo largo del tiempo.
Para combatirlo, la detección precoz es fundamental, ya que el cáncer colorrectal es frecuentemente prevenible con un tamizaje adecuado y altamente tratable cuando se identifica en sus etapas iniciales1.
En 2025, hubo casi 2 millones de nuevos casos de cáncer colorrectal en todo el mundo. Estos tumores afectan el intestino y/o el recto; por ello, reciben el nombre de cáncer colorrectal. Esta elevada cifra ubica a este tipo de tumor entre los tres de mayor incidencia, por detrás únicamente del cáncer de pulmón y de mama, según el Global Cancer Observatory de la Organización Mundial de la Salud (OMS)2, con el agravante de que los casos están aumentando entre personas más jóvenes.
Marzo Azul Marino y la prevención del cáncer
El Marzo Azul Marino es la campaña dedicada a la concientización y prevención del cáncer colorrectal.
Durante este mes, los profesionales de la salud y las instituciones refuerzan la importancia de:
- El diagnóstico precoz;
- La adopción de hábitos saludables; y
- La realización de exámenes preventivos, como la colonoscopia.
Esto se debe a que la detección anticipada aumenta significativamente las probabilidades de un tratamiento exitoso, convirtiendo a la información en una gran aliada en la lucha contra la enfermedad.
¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer colorrectal?
Anteriormente, la edad (por encima de los 50 años) se consideraba un factor de riesgo importante, así como los malos hábitos alimenticios, la obesidad y el sedentarismo3. Sin embargo, en la última década, esto cambió y más adultos jóvenes están recibiendo el diagnóstico, muchas veces ya en fases avanzadas de la enfermedad.
Las razones del aumento de casos en personas menores de 50 años aún no están del todo claras, pero para los especialistas es cada vez más evidente que están relacionadas con un estilo de vida con dietas ricas en carbohidratos, exceso de carnes rojas cocinadas a altas temperaturas, embutidos, productos ultraprocesados, inactividad física y tabaquismo4.

Los casos totales de cáncer colorrectal en el mundo están disminuyendo cerca de un 1% al año, según datos analizados entre 2011 y 2019. Sin embargo, en personas menores de 55 años, la incidencia aumenta entre un 1% y un 2% al año desde la década de 19905.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?
Las personas con cáncer colorrectal pueden presentar los siguientes síntomas:
- Un cambio en los hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o afinamiento de las heces, que dure más de unos días;
- Una sensación de necesidad de evacuar que no se alivia después de hacerlo;
- Sangrado rectal con sangre roja brillante;
- Presencia de sangre en las heces, lo que puede volverlas de un color marrón oscuro o negro;
- Cólicos o dolor abdominal;
- Debilidad y fatiga;
- Pérdida de peso no intencional.
En resumen, los cánceres colorrectales con frecuencia pueden causar sangrado en el tubo digestivo.
A veces, la sangre puede ser visible en las heces o hacer que se vean más oscuras, pero muchas veces las heces parecen normales.
Sin embargo, con el tiempo, la pérdida de sangre se acumula y puede provocar anemia. Por esta razón, en algunos casos, la primera señal de cáncer colorrectal es un análisis de sangre que indica un nivel bajo de glóbulos rojos.
¿Cuál es el procedimiento médico para identificar el cáncer colorrectal?
El procedimiento médico para el diagnóstico del cáncer colorrectal es mayoritariamente la colonoscopia. Sin embargo, cuándo realizar la colonoscopia para la identificación del cáncer de intestino o recto depende del nivel de riesgo. Véase a continuación:

Población en general
Para la población en general, el examen debe realizarse periódicamente entre los 45 y los 75 años. Esto se debe a que el riesgo de cáncer colorrectal aumenta con la edad. Cada persona recibirá una recomendación individual sobre la frecuencia con la que debe repetir el examen.
Personas con alto riesgo de cáncer colorrectal
Por otro lado, quienes tienen un alto riesgo deben hacerse el examen antes de los 45 años.
Todos aquellos que presenten factores de riesgo importantes deben comenzar el tamizaje lo antes posible y repetir el examen cada tres años, aunque hay casos en los que esto puede ocurrir antes, dependiendo del tipo, tamaño y número de pólipos encontrados.
Algunos de estos factores de riesgo son:
- Sangre en las heces;
- Dolores y cólicos abdominales;
- Cansancio y pérdida de peso inexplicable;
- Historial familiar de cáncer colorrectal (padres y hermanos);
- Personas con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa;
- Familias con síndromes genéticos que predisponen a la enfermedad, como el síndrome de Lynch y el síndrome de poliposis adenomatosa familiar.
Desafíos en el diagnóstico del cáncer colorrectal
Ante estos datos, la pregunta que surge es: ¿cómo un tipo de tumor altamente prevenible y con una elevada tasa de curación cuando se diagnostica a tiempo aún presenta cifras tan altas de incidencia y mortalidad?
La respuesta puede estar precisamente en la falta de un tamizaje efectivo de la enfermedad, entre otras acciones preventivas. A comenzar por la realización de la colonoscopia (o rectosigmoidoscopia), considerada el estándar de oro para la detección de tumores y útil además para la resección de pólipos precancerosos, impidiendo que crezcan y puedan convertirse en cáncer en el futuro.
Sin embargo, existe un déficit importante tanto de infraestructura como de acciones preventivas en los países latinoamericanos, y uno de los principales obstáculos es la falta de buenas campañas de concientización para el chequeo anual y la evaluación de factores de riesgo para el cáncer colorrectal
, advierte Julieta Cervigni, líder en Marketing y Educación de ASP México.
Colonoscopia: ¿estamos preparados para atender la alta demanda?
En la última década, las personas mayores de 50 años están más conscientes del riesgo y buscan con mayor frecuencia el examen para el tamizaje del cáncer colorrectal, lo cual es una excelente noticia, señala Maritza Swann, líder en Educación Clínica de ASP Colombia:
Debemos recordar que si 30 personas o más se van a realizar el examen en el mismo centro diagnóstico en un mismo día, no habrá 30 colonoscopios disponibles para ellas. El mismo instrumento siempre será utilizado diversas veces y deberá ser muy bien reprocesado para cada una de las atenciones.
Conoce las siete etapas críticas para el reprocesamiento de endoscopios flexibles
Tal preocupación tiene razón de ser, especialmente por la naturaleza de los endoscopios flexibles, como es el caso del colonoscopio. Una limpieza inadecuada en este dispositivo puede elevar significativamente la probabilidad de contaminación debido a la creación de los llamados biofilmes, lo que también aumenta el riesgo de infección en el paciente.
Además, un informe publicado en The Lancet en 2018, que analizó los 10 principales peligros de las tecnologías de la salud en ese año, considera la falla en el reprocesamiento consistente y eficaz de endoscopios flexibles como una de las mayores amenazas para la prestación de cuidados de salud y para la seguridad de los pacientes (solo superada en la clasificación general por las amenazas a la ciberseguridad). Por todo esto, se vuelve urgente la necesidad de concientizar y reconocer los riesgos de transmisión de patógenos endógenos y exógenos asociados a exámenes de imagen, como la colonoscopia6.
3 consejos para hacer una buena gestión de riesgos
- Tenga conciencia del problema: Todo el equipo involucrado en el examen de colonoscopia debe saber que utilizar un endoscopio flexible en malas condiciones de higienización puede poner en riesgo la vida del paciente. Por ello, es fundamental realizar un reprocesamiento correcto y, de esta forma, evitar infecciones graves provocadas por microorganismos presentes en los biofilmes.
- Siga las orientaciones de los fabricantes para el correcto reprocesamiento: Todos los servicios de colonoscopia deben adoptar las directrices establecidas por los fabricantes de los endoscopios, accesorios o equipos asociados para su correcta limpieza y desinfección. También es preciso descartar el uso de dispositivos dañados, por el alto riesgo de transmisión de IAAS.
- Siempre realice la prueba de fuga del endoscopio: La pre-limpieza de los dispositivos nunca debe ser ignorada. Después de esta fase, se realiza la llamada “prueba de fuga”, siguiendo las orientaciones del fabricante del dispositivo, capaz de determinar si hay algún escape importante en el equipo. Solo después de esto el endoscopio puede seguir a la sala de reprocesamiento.
Solución posible: estandarización y automatización del reprocesamiento
Una buena higienización manual de un endoscopio flexible tarda cerca de 70 minutos, un tiempo que muchos centros diagnósticos no tienen para atender la demanda de exámenes de colonoscopia
, enfatiza Mariana Gutierrez, consultora sénior en Educación Clínica de ASP Argentina. Por eso, es más eficiente automatizar el reprocesamiento.
Además del elevado tiempo para realizar una limpieza manual de calidad, la naturaleza del dispositivo, lleno de pequeños lúmenes, hace que la limpieza deba ser minuciosa: es necesario cepillar meticulosamente todas las partes en el proceso de pre-limpieza, antes de realizar la prueba de fuga y el resto del reprocesamiento indicado por los fabricantes.
Todo este cuidado tiene razón de ser, ya que los colonoscopios son más largos que otros endoscopios, de color negro y, no es raro que, por una mala preparación de los pacientes, salgan del procedimiento con suciedad como heces
, describe Mitzyn Morales, Consultora Sénior en Educación Clínica de ASP México.
Según la norma ISO 17664-1:2021, es responsabilidad del fabricante de dispositivos médicos informar la correcta forma de desinfección/esterilización de los materiales de acuerdo con cada tipo de uso.
En este escenario, la automatización lleva la ventaja, no solo porque evita fallas durante el reprocesamiento, sino porque también permite la adopción de una estandarización que, además de seguir las recomendaciones de higienización establecidas por los fabricantes, respeta el tiempo necesario de exposición a los desinfectantes para una correcta higienización
, explica Mariana.
Esta automatización del reprocesamiento de endoscopios flexibles hace que el ciclo de higienización completo dure cerca de 20 minutos, con la necesidad adicional de una limpieza complementaria para el correcto cepillado de los canales de los dispositivos.
Y además permite la trazabilidad de cada dispositivo, a través de datos conectados con las historias clínicas de los pacientes, una información muy útil en casos de Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS). Adicionalmente, existe la posibilidad de utilizar un
sistema para transporte de endoscopios
entre la sala de reprocesamiento y la sala de realización del examen, que evita el riesgo de contaminación cruzada y también permite la trazabilidad de los dispositivos
, finaliza Maritza Swann.
Para saber más:
- Directriz multisociedad sobre el reprocesamiento de endoscopios gastrointestinales flexibles y accesorios (en inglés)
- Descontaminación y Reprocesamiento de Dispositivos Médicos para instalaciones de atención de la salud – OMS (en inglés)
- Prácticas básicas de prevención y control de infecciones del CDC para la prestación segura de atención de la salud en todos los entornos (en inglés)