Gas de peróxido de hidrógeno: cómo funciona la esterilización por plasma a baja temperatura
Los avances tecnológicos han transformado profundamente la medicina moderna.
Los procedimientos asistidos por robótica, el desarrollo de instrumental quirúrgico cada vez más complejo y el creciente uso de dispositivos sensibles al calor y la humedad han planteado nuevos desafíos para los métodos tradicionales de esterilización.
En este contexto, la esterilización por autoclave de vapor comenzó a presentar limitaciones técnicas, impulsando el desarrollo de tecnologías alternativas capaces de procesar de forma segura instrumentos delicados, como los endoscopios flexibles y otros dispositivos médicos de alta complejidad.
Aunque el óxido de etileno (EtO) se introdujo como una alternativa para esterilizar materiales sensibles al calor y la humedad, su uso presenta desventajas importantes, como ciclos prolongados, mayores costos operativos y riesgos potenciales para la seguridad de los pacientes y del personal sanitario1.
Estas limitaciones impulsaron la búsqueda de soluciones más seguras, rápidas y eficientes, escenario en el que el gas de peróxido de hidrógeno se consolidó como una tecnología estratégica.